Existen varios tipos de chárter: pueden ser de lujo, de escuela de náutica, dedicados a la pesca, a la práctica de deportes náuticos como el buceo o el surf, o sencillamente destinados al turismo. Sin embargo pueden resumirse básicamente en dos opciones principales:
1. Alquilar el chárter por plazas.
2. Alquilar el barco entero. Puede ser con o sin patrón, e incluso alquilar el barco con tripulación completa. En el caso de alquilar el barco entero se asume la responsabilidad sobre la embarcación. Si se alquila con patrón él será responsable de la navegación y seguridad del barco, pero no de pérdidas o daños, que sólo estarán cubiertos en alquileres con tripulación completa. Cada una de estas posibilidades de alquiler puede tener distintas modalidades:
Navegación en flotilla o conserva: consiste en el traslado de varios barcos siguiendo una ruta determinada por la empresa de alquiler y bajo la dirección de un responsable de esta misma empresa.
Regata con barcos de alquiler: se suele realizar de modo familiar y organizarse en torno a una regata de gran participación.
Durante la temporada baja principalmente -y media en algunos casos- es posible alquilar un barco por fines de semana o días sueltos. Las embarcaciones a motor suelen alquilarse por días durante todo el año.
Aunque es importante tener en cuenta qué tipo de actividad queremos realizar, si recalaremos en tierra o no, los factores determinantes serán principalmente las fechas y la zona de navegación pues ambas estarás sometidas a la benevolencia –o no- de la climatología.
1. Escoger bien las fechas. Es importante adecuar nuestras vacaciones para que coincidan con el buen tiempo de la zona seleccionada para realizar la singladura.
2. La zona a navegar puede condicionar el tipo de barco si por ejemplo sólo queremos costear, realizar una singladura, o si escogemos recorrer los apacibles canales de Europa. Además, algunas compañías pequeñas ofrecen la posibilidad de alquilar en zonas poco conocidas, aunque suelen ser con patrón incluido. Las zonas más importantes de chárter son: Mediterráneo, Caribe y luego Seychelles, Pacífico Sur, etc.
3. Tripulación: En función del número de personas que participen en el chárter se determinará el tamaño y el tipo de barco. Si contamos con una persona a bordo que posee el título requerido para la embarcación que vamos a alquilar entonces podremos alquilar sin patrón. Es preciso definir previamente el grado de confort esperado y el número de camarotes requeridos. Además es importante destacar el nivel de experiencia de cada pasajero y su voluntad de colaborar. Es conveniente realizar un reparto de tareas de manera que cada miembro de la tripulación sepa exactamente cuál es su función antes de partir, dónde se encuentran los elementos de seguridad y cómo utilizarlos. Prima el sentido común, la prudencia y la seguridad para disfrutar de una travesía sin incidentes.
4. Tipos de barcos: Encontraremos muchas clases de barcos combinando sus principales características: a vela o motor, monocasco o catamarán, muchas o pocas cabinas, para largas travesías o pequeñas escalas, económicos y de lujo extremo. Las compañías ofrecen barcos muy nuevos y bien equipados con todo lo necesario para la navegar en cada zona: calefacción, aire acondicionado, toldos, duchas, frigoríficos, etc.
5. Reservas: Es aconsejable reservar de un año para otro. Suele existir un ahorro económico y una gran oferta a elegir. Semanas antes de las vacaciones tendrá que conformarse con lo que quede.
6. Contrato: es preciso aclarar todo antes de partir, las condiciones generales, la forma de pago, los seguros y coberturas del pasaje, el material comprendido, etc. Pregunte todo lo que no entienda. Aclare lo que sucede en caso de cancelación, de rotura o pérdida, o si no puede entregar el barco en el lugar y la hora señalados.
7. Opciones: se recomienda añadir opciones en el contrato base e incluir un auxiliar con fueraborda para desplazarse por las calas de la zona.
8. La entrega: es imprescindible conocer las particularidades técnicas de los equipos mecánicos y eléctricos, así como saber a quién llamar en caso de avería o percance. Es preferible contactar con la empresa de alquiler ante cualquier duda sobre cualquier cuestión. La compañía agradecerá un exceso de prudencia antes que un incidente posterior.
9. Puntualidad: no llegue antes, así dará tiempo a los operarios a ultimar los trabajos de limpieza y repaso. En algunos contratos se puede acordar pernoctar la noche antes y la de después y así ahorrarse el hotel.
10. Revisar el barco (alquiler sin tripulación): Pida el inventario y revise la existencia de todos los elementos de seguridad. Vea la lista de puntos a revisar.
El tipo de barco a escoger viene condicionado por una serie de factores como son el número de tripulantes, su implicación en las tareas de navegación o no, el grado de confort requerido, así como el tipo de navegación que deseamos realizar. Encontraremos barcos muy versátiles adecuados a muchas rutas diferentes, y otros más específicos para ciertos recorridos o áreas geográficas.
Características del barco:
El alquiler de un barco suele ir unido a otras actividades. La más frecuente es realizar un chárter para profundizar en la navegación, aunque también destacan la práctica de deportes acuáticos (submarinismo, esquí acuático, surf, motos de agua, etc.), la pesca, el avistamiento de cetáceos, las travesías de mares y océanos, etc. Todo esto recientemente se combina con las cada vez más selectas ofertas por parte de las empresas organizadoras como pueden ser la práctica del golf, realizar visitas por parajes históricos, parques y reservas naturales, y otras muchas actividades opcionales dentro del chárter.
Texto revisado: 9 de enero del 2012
Grupo Chárter Internacional & BarcosBarcelona S.L.